De Paloma para Medellín y Antioquia
Luis Guillemo Vélez Álvarez
Economista
En los casi dos años y medio de sus respetivos
mandatos, el alcalde de Medellín, Federico Andrés Gutiérrez, y el Gobernador de
Antioquia, Andrés Julián Renón, han debido adelantar sus estupendas gestiones
llenas de logros luchando contra el bloqueo institucional que, por razones de
ideología política y pasando por encima de la Constitución y la Ley, les ha
impuesto el Gobierno Nacional.
Antioquia representa hoy todo aquello que detesta el
totalitarismo comunista y cuya destrucción es su objetivo final: la familia
como el núcleo fundamental de la sociedad, la libertad económica y la pujanza
empresarial, la administración pública pulcra y eficiente, la intolerancia
absoluta con la delincuencia y la criminalidad y el respeto amoroso por las
tradiciones y el legado de los mayores. Sin ello, Antioquia no es nada.
Cuatro años de un gobierno nacional encabezado por un
comunista totalitario sin fisuras ni vacilaciones como Iván Cepeda, acabarían
con los contrapesos constitucionales que han permitido que Antioquia resista y
siga avanzando.
Para Paloma Valencia los valores religiosos y
políticos deben nacer en el fuero interno de cada familia y son los padres
quienes tienen el derecho y la responsabilidad de formar el carácter y los
principios de sus hijos. Por ello, se opone a la ideología de género, a la
promoción del aborto como supuesto derecho de la mujer y al adoctrinamiento
político y antirreligioso en escuelas y colegios. El bono educativo dará a las
familias la libertad de elección de la que hoy muchas carecen.
La defensa de la empresa privada impulsora del
crecimiento económico, creadora de oportunidades y de empleo de calidad está en
el centro de las propuestas de Paloma. Para ello es necesario un gobierno
austero, financiado con una tributación razonable que deje en manos de las
empresas la mayor cantidad de dinero posible para reposición y ampliación del
capital productivo. Propone Paloma pasar de 19 a 12 ministerios y llevar
paulatinamente el impuesto de renta a niveles competitivos internacionalmente, entre
25% y 30%.
La seguridad de las personas y sus propiedades y la
lucha frontal contra la criminalidad y la delincuencia son el eje transversal
del programa de Paloma. Para recuperar el territorio hoy en manos de las
estructuras criminales y reducir drásticamente las rentas de las economías
ilegales del oro y el narcotráfico, el Gobernador de Antioquia contará con todo
el apoyo del gobierno de Paloma. También el Alcalde de Medellin contará con ese
apoyo en su lucha contra la extorsión, el microtráfico en parques y entornos
escolares y las bandas criminales en las comunas.
Las grandes obras de la Ciudad y el Departamento – el
Metro de la 80, el Túnel del Toyo, el Tren de Cercanías, el Acueducto de Urabá,
etc. – contarán con el apoyo que por Constitución y leyes debe darles el
Gobierno Nacional y que, con Paloma Presidente, estará abonado por el afecto.
El voto libre de Medellín y Antioquia, que nos dio una
dupla de gobernantes embriagados por el aroma de libertad de nuestras montañas,
dará el impulso decisivo al vuelo de nuestra Paloma.
LGVA
Mayo de 2026
