viernes, 3 de febrero de 2023

Los nombres de la Patria

 

Los nombres de la Patria

Luis Guillermo Vélez Álvarez

Economista

Hace algunos días, en conversación con el expresidente Álvaro Uribe y el concejal Julio González, surgió el tema de los nombres que ha tenido la Patria a lo largo de la historia. Quedé con varias dudas y quise ahondar en el asunto. He aquí el resultado.

1.    Los nombres de la Conquista.

Los primeros asentamientos coloniales de España se hicieron en las Antillas Mayores – Santo Domingo, Cuba, Puerto Rico y Jamaica – y desde allí salieron posteriormente las expediciones a lo que sus habitantes denominaban Tierra Firme, que por ese entonces se identificaba con el litoral que se extiende desde el Cabo de la Vela hasta territorio de la actual Guatemala.

La etapa de la conquista del territorio de Colombia empieza con la llegada de Rodrigo de Bastidas al Cabo de la Vela en La Guajira, en 1500. Bastidas recorrió toda la Costa Atlántica, llegando hasta la ensenada de Urabá, descubriendo de paso la desembocadura del Magdalena, al que llamó Rio Grande, pero sin detenerse a fundar ningún establecimiento permanente. 

En los años siguientes a ese primer viaje, la Costa Atlántica fue frecuentemente visitada por expediciones que no tenían más propósito que el pillaje y la toma de esclavos para ser vendidos en los asentamientos de las Antillas.

El litoral atlántico colombiano, desde el Cabo de la Vela hasta el Golfo fe Urabá, empezó a dejar de ser “tierra de nadie” cuando el rey Fernando el Católico lo capituló en favor Alonso de Ojeda, dándole el nombre de Nueva Andalucía, lo que puede considerarse como la primera denominación específica de una porción del territorio colombiano. El litoral al occidente del Golfo de Urabá se denominó Castilla de Oro y fue capitulado a Diego de Nicuesa. Esto ocurrió en el año de 1509.

En las décadas siguientes continuó el proceso de conquista y ocupación del territorio, con el establecimiento y fundación de múltiples asentamientos que recibieron, por supuesto, sus nombres propios; pero ninguno de ellos estuvo referido a una porción significativa del territorio. Tal es el caso de las gobernaciones de Santa Marta y Cartagena.  

Don Gonzalo Jiménez de Quesada es el responsable del nombre con el que durante más de dos siglos se conocería el territorio de la Patria: Nuevo Reino de Granada. Según su biógrafo, Juan Friede Alter, el Adelantado dio este nombre al territorio de los Chibchas por él conquistado. Posteriormente, en diversas formas – Nuevo Reino, Nueva Granada – con él se designaría a la totalidad el territorio.

Así pues, para la etapa de la Conquista nos quedamos, por así decirlo, con dos proto-nombres, Tierra Firme y Nueva Andalucía, y un nombre, Nuevo Reino de Granada, con el cual, en diversas variantes, se designaría el territorio de la Patria durante la Colonia.  

2.    Los nombres de la Colonia.

La delimitación político-administrativa de territorio es fundamental en relación con la consolidación de los nombres.  En su venerable obra, Jesús María Henao y Gerardo Arrubla escriben lo siguiente:  

“La fundación de la Real Audiencia de Santa fe es un hecho de tan alta significación, que puede considerarse como el principio de una nueva época histórica: la de Régimen Colonial. El 7 de abril de 1550 no debe mirarse, en puridad de verdad, como el término definitivo del episodio de la Conquista; pero sí el comienzo de un sistema administrativo civil que se extendía a todo el país y que dio unidad al régimen”[1]

La jurisdicción de la Real Audiencia se extiende al todavía difuso territorio del Nuevo Reino. Esa delimitación del territorio se hace más precisa cuando, en 1564, ya en el reinado de Felipe II, se crea para gobernarlo, la Presidencia del Nuevo Reino de Granada, dependiente del Virreinato del Perú.  

Según Henao y Arrubla, el territorio de la Presidencia comprendía los actuales departamentos de Antioquia, Atlántico, Bolívar, Boyacá, Cundinamarca, Magdalena, Santander, Norte de Santander y Tolima, la actual República de Panamá y la mayor parte del territorio de Venezuela. Los departamentos de Nariño, Valle y Cauca pertenecían a la Presidencia de Quito. Anotan los grandes historiadores:

“Puede decirse que desde esa fecha data el principio de la nacionalidad neogranadina”[2]

La figura administrativa de la Presidencia se mantiene desde 1564, año de posesión del primer presidente, Andrés Días Venero de Leyva, hasta la fundación, en 1718, del Virreinato de Santa Fe o del Nuevo Reino de Granada, de breve duración pues solo estuvo vigente hasta 1723, año en el que, por razones presupuestales se reestableció la Presidencia, gobierno menos gravoso.

A diferencia del primero, el segundo periodo de la Presidencia sería de muy corta duración pues en 1739 se restablecería el Virreinato que se extendería hasta la Independencia.

En síntesis, durante el período colonial el territorio de la Patria se conoció como Nuevo Reino de Granada o, simplemente, Nuevo Reino. Tuvo, por otra parte, tres denominaciones político-administrativas:

·         Real Audiencia de Santa Fe.

·         Presidencia del Nuevo Reino de Granada.

·         Virreinato del Nuevo Reino de Granada. 

 

3.    Los nombres de la República.

En los años siguiente al 20 de julio de 1810 se presenta una situación un tanto caótica desde el punto de vista político-administrativo y también del de los nombres del territorio. Ello fue así porque, como indicara el gran historiador José Manuel Restrepo:

“Donde quiera que hubo un demagogo o un aristócrata ambicioso que deseara figurar, se vieron aparecer juntas independientes y soberanas, aún en ciudades y parroquias miserables, como la de Nare, las que pretendían elevarse al rango de provincias”[3].

Y elevarse incluso al rango de estados independientes como el Estado de Cundinamarca y el Estado de Cartagena.

Sin embargo, en 1811, representantes de las provincias de Antioquia, Cartagena, Neiva, Pamplona y Tunja acuerdan convocar un congreso de diputados para expedir la constitución del nuevo país que se llamará Provincias Unidas de la Nueva Granada. El congreso en cuestión se reuniría el año siguiente en Villa de Leyva con representantes de Antioquia, Casanare, Cartagena, Cundinamarca, Pamplona, Popayán y Tunja.

El 6 de mayo de 1816 las tropas realistas, al mando del coronel Miguel La torre, entraron en Santa Fe de Bogotá sin disparar un fusil pues el último presidente de las Provincias Unidas de la Nueva Granada, José Fernández Madrid, abandonó la plaza en compañía de su jefe militar el general Serviez.

El Virreinato de la Nueva Granda revivió entonces en la persona de Francisco José Montalvo, a quien, en 1818, sucedería Juan Sámano, el tenebroso protagonista del Régimen del Terror.

El nombre “Colombia” aparece por primera vez en el Congreso de Angostura, en 1819, donde, instancias de Bolívar se aprueba la unión, bajo el nombre de República de Colombia, de la antigua Capitanía General de Venezuela y el antiguo Virreinato de Nueva Granada. Más tardes, en 1821, el Congreso de Cúcuta adopta la Constitución de la República de Colombia, integrada por los departamentos de Venezuela, Quito y Cundinamarca.

Con ese nombre se buscaba honrar a Colón, de acuerdo con el querer del Libertador quien al respecto se expresó de la siguiente manera:

"....nos da la oportunidad de remediar, en parte, la injusticia que se ha hecho a un grande hombre, a quien de este modo erigiremos un monumento que justifique nuestra gratitud. Llamando nuestra República Colombia, denominando su capital Las Casas, probaremos al mundo que no sólo tenemos derecho a ser libres, sino a ser considerados bastante justos para saber honrar a los amigos y bienechores de la humanidad: Colón y Las Casas pertenecen a la América". 

Hay que insistir en que esa entidad política - conformada por las actuales Venezuela, Colombia y Ecuador - tenía el nombre de República de Colombia, como lo dice claramente la Constitución. de Cúcuta. La denominación de Gran Colombia se la dieron los historiadores para diferenciarla de la Colombia pura y simple que surgiría años después de la desintegración, en 1830, de la gran república soñada por el Libertador.

 


Consumada la separación de Venezuela y Ecuador, a finales de 1831 se reúne en Bogotá una Convención donde después de álgido debate entre bolivarianos y santanderistas se aprueba esta proposición: “Las provincias del centro de Colombia forman un estado con el nombre de Nueva Granada”. La constitución de ese estado se adopta en febrero de 1832 y estaría vigente hasta 1853. El nombre se mantuvo hasta 1858.

En efecto, en 1858 el país opta por un régimen federal y los estados de Antioquia, Bolívar, Boyacá, Cauca, Cundinamarca, Magdalena, Panamá y Santander “se confederan a perpetuidad, forman una nación soberana, libre e independiente, bajo la denominación de Confederación Granadina.

En 1863, la Convención de Rionegro adoptó una nueva constitución, también federalista, donde los estados mencionados se unían bajo del nombre de Estados Unidos de Colombia.

Finalmente, la constitución centralista de 1886 adopta el nombre de República de Colombia para la unión de los nueve estados convertidos en departamentos por mandato constitucional.

En síntesis, en el período republicano la Patria ha tenido las siguientes denominaciones:

·         Provincias Unidas de la Nueva Granada 1811-1816.

·         República de Colombia 1821-1832

·         Nueva Granada 1832-1858

·         Confederación Granadina 1858-1863

·         Estados Unidos de Colombia 1863 – 1886

·         República de Colombia desde 1886 hasta hoy.

El


Anexo 1



Anexo 2

Como estoy encantado con el ChatGPT, le pregunté sobre los nombres de la Patria. He aquí la respuesta:



 Creo que todavía le gano a la inteligencia artificial.

Bibliografía

Friede Altar, Juan (1989). “La conquista del territorio y el poblamiento”. En Nueva Historia de Colombia, Tomo 1. Editorial Planeta, Bogotá, 1989.

Henao, J.M. y Arrubla, G. (1910, 1987). Historia de Colombia, Tomos 1 y 2. Editorial Plaza & Janes, Bogotá, 1987.

Jaramillo Uribe, Jaime (1989). “La administración colonial”. En Nueva Historia de Colombia, Tomo 1. Editorial Planeta, Bogotá, 1989.

LGVA

Febrero de 2023.



[1] Henao y Arrubla (1910, 1987). Historia de Colombia, Tomo I. Plaza y Janes, Bogotá, 1987.  Página 205.

 

[2] Ídem, página 220. 

[3] Ídem, página 393.

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